Cinco consejos de Moro para elegir un logo

Consejos para elegir tu logo: no subestimes el poder de un buen diseño

Seguro que googleaste sobre este tema muchas veces, más si estás en esta ardua búsqueda de encontrar ESA imagen que te represente, a lo mejor te has encontrado unas cuantas veces con la palabra branding. Suena muy moderno, ¿no?

Es uno de estos anglicismos que hacen que todo suene más profesional. Viene a significar todo lo relativo al proceso de creación de una marca, desde el diseño del logo e imagen corporativa hasta la construcción de toda la estrategia que aportará una identidad a la misma. Todo esto está muy bien, pero vos, además de elegir tu logo tenés que hacer 400 cosas cosas más y no te sobra el tiempo.

Por eso, desde Moro, queremos darte algunos consejos para que ahorres tiempo y puedas dedicarte a asuntos realmente importantes.

Crear una marca y que, con el paso de los años tu logo, se convierta en un icono pop, no se debe a la casualidad sino a un trabajo muy bien hecho.

Cuando nos embarcamos en la aventura de crear nuestra propia empresa, todos estamos muy ilusionados y queremos formar parte de todas las decisiones. Seguro que muchos pensaréis: «Ni branding ni brandong! Esto lo hago yo en un rato y me ahorro dinero». No te equivoques: es importante ponerse en manos de profesionales.

Somos una agencia joven pero a lo largo de los años, han pasado por nuestra agencia muchos tipos de proyectos y perfiles de cliente, desde los que lo tienen todo muy claro desde el principio, hasta los que te sorprenden con ideas improvisadas y puntos de vista que no esperabas. Pero hay una máxima que siempre se cumple: si en la primera reunión el cliente no deja de hablar del logo… malo.

Elegir el logo es muy divertido, y desde luego da para miles de debates y opiniones, pero no debes perder el norte, céntrate en lo que realmente importa: la rentabilidad de tu negocio. No olvides que pretendés vivir de tu proyecto, tener logotipo no te convierte en empresario.

Atentx, tenemos 5 consejos para vos

Consejo 1: Olvidá «lo personal» y estar abierto a «lo nuevo»

Muchas veces las pretensiones individuales pueden entorpecer un proceso creativo que tiene que caracterizarte por tener una apertura lo más marcada posible. Proponer una idea es lo inicial, analizar lo que se puede realizar suelen ser los pasos iniciales para empezar a producir. Los grandes logos son resultados de opiniones personales y profesionales. Por lo cual, la apertura es casi indispensable.

Consejo 2: Centrarse en la paleta de colores

La combinación de varios colores en un logo suele ser peligroso. Puede ser un acierto o un completo desastre según el diseño y el trabajo de branding que se haya realizado. Pero desde luego es importante que haya un color protagonista que el cliente pueda asociar a tu marca.

Aquí va un ejemplo de dispersión cromática peligrosa:

– Cliente: «Me gusta el naranja con tonos rojizos semimorados, pero que si le da la luz del sol tenga brillos amarillo banana. Pero claro, el azul es un color que siempre me ha encantado… No sé, ¡sorprendeme!»

– Profesional: por favor, seleccione en la pantonera el color que le gusta.

Más allá de tu logotipo, muchas veces tu cliente te reconocerá por tu color, o al menos te ayudará a localizar a tu marca mentalmente. Si decides que tu color sea el Naranja, sé «pesado» sobre todo cuando tu marca está naciendo, sin complejos: tarjetas naranjas, carpetitas naranjas, oficina con paredes naranjas, que en tu web destaque el naranja, y si es necesario pintate la cara de idem.

Defender una paleta de colores es lo mas importante.

Consejo 3: Huir de las modas

Este consejo no necesita mucha explicación: hoy ya nadie usa las pulseritas «power balance» (gran fraude, algún día lo analizaremos en Moro), pero el boom en los últimos años de la década del 2000 movió millones.

En la gráfica pasa algo similar, hay tendencias que se dejaron de usar con el tiempo. Las helvéticas, los degradados, las sombras, efectos de profundidad y demás elementos, puede que sean lo más cool durante algún tiempo, pero no estarán de moda toda la vida.

A todas las marcas les suele suceder antes o después y necesitan un reestyling para ponerse al día, pero debes tratar de conseguir que no te pase antes del primer año del nacimiento de tu marca.

Consejo 4: Usar buenas tipografías

Si no entiendo lo que pone, no sabré como se llama tu empresa, y si no sé cómo se llama tu empresa, no podré buscarla en internet.

Conclusión: Lo compro en Amazon, que sé escribirlo perfectamente.

Consejo 5: No se lo encargues a un familiar / amigo

Antes de nada no tenemos nada en contra de tu familia o amigxs. Es más, estoy seguro de que les estoy haciendo un favor dándote este consejo.

Muchas veces nuestros clientes acuden a ellos porque dibujan bien o han tocado alguna vez Photoshop, y de paso se ahorran un dinerito. Esta fórmula solo saldrá bien si el familiar-amigo se dedica a ello profesionalmente.

La experiencia ha demostrado que estos «trabajos» no remunerados suelen suponer un problema para ambas partes.

Diseñar un logotipo implica el dominio de varios programas de diseño profesional. Tené en cuenta que para poder utilizarlo en los diferentes soportes (web, imprenta, serigrafía…) debe cumplir con determinadas características técnicas (resolución, PANTONES exactos, formas vectoriales…). Te aseguro que los profesionales que se dedican a ello necesitan una formación mucho más completa de lo que se suele creer.

Ahora estamos listos para embarcar tu experiencia en Moro. El perro siempre, es el mejor amigo de tus proyectos.